Adsense Título

sábado, 7 de enero de 2012

En la Taberna del Turco

Estos días de vacaciones he vuelto a experimentar esa sensación inigualable de viajar con la imaginación a través de la lectura de la séptima entrega de las aventuras del capitán Alatriste. Las siete novelas protagonizadas por este soldado veterano, cínico, desconfiado, espadachín a sueldo, escritas por el otrora periodista y corresponsal de guerra Arturo Pérez Reverte, nos trasladan al Siglo de Oro español desde una visión desengañada y resignada, mostrando las glorias y miserias de aquel imperio donde nunca se ponía el sol justo cuando daba los últimos coletazos de su grandeza y poderío militar y político.
A través de las andanzas de Diego Alatriste, Íñigo Balboa y la cohorte de personajes que les acompañan, he conocido el Madrid de los Austrias, la Sevilla pícara de las flotas de Indias, la húmeda y lóbrega Flandes de las guerras de independencia y religión, el convulso Magreb y Mediterráneo occidental de piratas berberiscos, galeras católicas y mercenarios de fortuna sin más religión o bandera que la de unos maravedíes, la intrigante Italia de engaños, asesinatos, traiciones y soterradas luchas por el poder europeo desde Nápoles a Venecia, pasando por Roma o Milán. He sufrido en las mazmorras de la Inquisición, he disfrutado en los corrales de comedias, he sentido miedo en los autos de fe, he jugado a naipes en el patio de los naranjos de la Catedral de Sevilla, he sentido el frío y la humedad que cala hasta el tuétano en los canales flamencos, he navegado en una galera, he visto el Vesubio aparecer entre la bruma, me he parado a las puertas del Castillo de Sant Angello, he rezado en el Duomo y he paseado por la plaza de San Marcos. Pero, sobre todo, he tomado vino y conversado con Quevedo en la Taberna del Turco.
Y todo ello, gracias a unas simples líneas impresas en unas páginas leídas al abrigo de un sillón, bajo la sombra de un árbol, al arrullo del romper de las olas o junto a los muros de la Alhambra. Una forma barata y emocionante de viajar a través del espacio y del tiempo: la lectura.
Lugar donde, según las novelas de Las aventuras del capitán Alatriste, estaría situada la Taberna del Turco, en la esquina de las calles Arcabuz (actual calle San Bruno) y Toledo, en Madrid.

1 comentario:

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Creía que no ibas a decir nada de los azumbres de vino, pero lo has puesto, al final eso sí.