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lunes, 21 de marzo de 2011

El mundo de Oz


En ese maravilloso y fantástico mundo es en el que muchos de nuestros conciudadanos parecen creer que vivimos. Un lugar en el que basta con desear fuertemente y de corazón algo, juntar después tres veces los chapines colorados (como hacía Dorothy) y, ¡oh maravilla!, se cumple nuestro deseo.
Que no queremos que Gadafi masacre a los rebeldes que lo han desafiado, sólo hay que desear con ganas que deje de hacerlo y pedírselo educadamente, obviamente, y cejará en su empeño. ¡Qué es eso de mandar aviones y crear una zona de exclusión aérea! ¿Es que acaso nadie en las Naciones Unidas tiene chapines colorados para pedirlo de corazón?
Que no nos gustan las centrales nucleares pero tampoco queremos que nos suban el recibo eléctrico o renunciar a nuestra vida de consumidores compulsivos y derrochones de energía, pues se juntan tres veces los chapines y, mañana al amanecer, seguro que nos encontramos que todas esas centrales se han transformado en estupendos paneles solares, molinos eólicos u otra instalación de energía renovable. Si es que eso de decir que hay que esperar 10, 15 o 20 años para que se produzca esa transición no es más que falta de fe.
Por no hablar de las medidas de ahorro energético del Gobierno de España. Si en la petición a Gadafi para que dejara de masacrar a los rebeldes libios también va incluido que no suba más el precio del petróleo, que lo baje. Y cuando me despierte mañana, además de encontrarme energías renovables por todas partes, también he deseado que mi coche sea eléctrico, no contamine y pueda correr mucho de forma segura y sin gastar. ¿Por qué me tienen que subir la gasolina o decirme que no corra? ¿No decían que el presidente no era un tal Bambi que vivía en una película de Disney? ¿Ya no se acuerda que estamos en el mundo chupiguay de Oz? Que aquí todo es bueno, bonito, maravilloso y divertido.
En fin, mi reflexión de hoy, con toda la mala baba irónica del mundo que he sido capaz de conseguir, viene motivada por muchas de las declaraciones que vengo oyendo o leyendo en los últimos días, cargadas de un admirable afán utópico de cambiar y mejorar el mundo (algo que siempre debemos pretender), pero que parecen constatar que quienes las realizan han perdido cualquier conexión con la realidad, creen vivir en un irreal y fantástico mundo gobernado por el Mago de Oz y, además, se han fumado hasta el césped del Bernabéu. Bajen de sus nubes por un momento, vuelvan a pisar el suelo mundanal donde nos movemos la gran mayoría de los mortales y seguro que así aportarán mucho más a la mejora de nuestra sociedad.

3 comentarios:

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Y para mi además dos huevos duros.

Óscar dijo...

Te veo un poquito sarcástico, querido José Alfonso. Entiendo en parte lo que dices, más que todo por la postura absolutamente hipócrita, contradictoria y balbuceante del Partido Popular con respecto sobre todo a la energía nuclear. Yo tengo mi opinión formada que no cerrada y siempre estoy abierto al debate, me gustaría que se debatiera más en profundidad y no al calor de un desastre como el nipón sobre la energía y también la nuclear. En cuanto a Gadafi, no me negarás que tanto gobiernos del PSOE como PP le han vendido y siguen vendiendo armas, además de lamerle bien el culete al cabroncete de Gadafi, sea Aznar regalándole caballos pura sangre o Zapatero permitiéndole poner su harén-tienda de campaña en la mismísima Moncloa. Aunque claro, no menos que Alemania y Francia... En fin, opiniones juiciosas faltan en muchos medios. Un saludo.

Óscar dijo...

Quitándole un poquito de hierro a todo esto y cambiando totalmente de tercio, el jueves y sábado estaré por Montilla a santo de la conferencia y concierto de Loquillo. Espero que podamos vernos, yo te llamo.