Adsense Título

martes, 31 de agosto de 2010

De vuelta


Efectivamente, estamos de Vuelta Ciclista a España, por Andalucía estos primeros días. Pero no va de eso la entrada, ya habrá tiempo si la cosa merece la pena. La vuelta, el retorno, es el que se produce a partir del 1 de septiembre a la rutina laboral. Se acabó el turismo exprés, se acabó el trasnochar cada día junto a una cerveza, se acabó el tiempo libre hasta para aburrirse; vuelven los adolescentes, vuelven las clases, vuelven los compañeros, vuelven las tertulias de café, vuelven las cervecitas de después, vuelven los viernes del Beyra, vuelven las migas, paellas, lagares, mostos, comidas de navidad y fin de curso y celebraciones varias para hacer equipo. Puede que no sea ni tan malo eso de volver al trabajo después de todo.
Lo que sí es verdad es que llega septiembre, se acaban las vacaciones y se termina agosto. El único mes del año al que Héroes ha dedicado una canción.

lunes, 30 de agosto de 2010

Sillón ball

Va terminando agosto y vuelven los fines de semana de sillón ball deportivo. Una actividad que no conlleva cansancio físico ni lesiones para quien la practica, rehidratante y diurética por la abundante ingesta de cerveza que suele conllevar, y con un toque cultural por el acompañamiento de tradicionales tapas del lugar donde se celebra. Además de todo ello, es una perfecta solución ante la crisis, ya que cada cual se gasta lo que le apetece y puede. Incluso, en ocasiones, puede acarrear beneficios sociales, cuando se queda con los amigos para practicarlo.
Durante estos pasados sábado y domingo hemos tenido en España un excelente y amplísimo abanico de posibilidades para practicar el sillón ball hasta dejar sin pilas el mando a distancia del televisor: comienzos de la Liga de fútbol, del Mundial de baloncesto y de la Vuelta Ciclista, Grandes Premios de fórmula uno y motociclismo; sólo nos han fallado Nadal y el tenis. En mi caso particular, además, he añadido a estos deportes alguna otra actividad complementaria: partidas de pocha a las cartas y, al tablero, del Colonos de Catán, y, de manera paralela al Mundobasket, la mundopecoliga, preparación de la próxima pecoliga 2010-2011.
En definitiva, un intenso fin de semana de sillón ball que me ha dejado ligeramente agotado, aunque no tanto como las pilas del mando o la cerveza de mi nevera, y que nos dice que las vacaciones ya van llegando a su fin, aunque la meteorología no nos lo confirme.

sábado, 28 de agosto de 2010

Una pica en Flandes

A tenor de alguna información sobre los adolescentes aparecida en el mundo bloguero recientemente y de los comentarios sucesivos vertidos en la entrada, no puedo quedarme callado y dejar de poner mi pica en Flandes.
Me da la impresión, en primer lugar, que hay mucha, pero que mucha gente que en temas de jóvenes y enseñanza habla más bien de oídas, sin mucho conocimiento de causa, por lo que le han contado o según una vez que vieron un caso concreto o que les dijeron que alguien había dicho, y ya está, a generalizar, que es lo más sencillo.
Desde la corta experiencia en el trato y conocimiento de esas edades que me proporciona mi trabajo, no puedo sino atacar todas esas críticas sin razón ni sentido. Seguimos cayendo en el mismo histórico error que, generación tras generación, lleva a denostar "a la juventud de hoy". Pretendemos, como siempre, medir sus gustos, comportamientos, aficiones, actuaciones y, en definitiva, su forma de encarar la vida con la misma vara de cuando nosotros teníamos esos años. Queremos que los jóvenes y niños actuales se comporten como lo hacíamos nosotros, que tengan las mismas inquietudes, la misma forma de ser, como si no hubieran pasado los años y no hubiera cambiado la sociedad. Y si, como es lógico, no lo hacen así, los criticamos.
En mis años de docente llevo comprobado que la inmensa mayoría de los chicos y chicas adolescentes son excelentes personas; mejores o peores estudiantes, pero buena gente. Todos hemos sido adolescentes y deberíamos recordar cómo te sientes, comportas y piensas con esa edad; no siempre nuestros intereses coincidían con los que nuestros mayores nos señalaban o incluso imponían. Ser adolescente no significa ser un niñato (aunque alguno haya) ni ser una especie de delincuente.
Criticar a la juventud en general es, desde mi punto de vista, el primer síntoma de que una persona ya se ha vuelto vieja, independientemente de la edad que tenga. Conozco a ancianos de treinta años y a jóvenes de setenta. Y aunque esto ocurre desde que el mundo es mundo, sirva este alegato como defensa de nuestros adolescentes.

jueves, 26 de agosto de 2010

Cruce de caminos

¿Antes qué era? ¿Qué es ahora? ¿Qué será después? Desde lo alto de la Alcazaba, además de la Peña de los Enamorados, se puede ver un paisaje extenso, magnífico. La mole de El Torcal a la espalda; al frente y a los lados, campiña, terrenos de varias provincias andaluzas, cultivos, lejanos montes, alguno de característica figura aracelitana con un punto blanco en su cumbre. Y en medio de todo ello, un cruce de caminos; de Granada a Sevilla, de Córdoba a Málaga, justo ahí, se encuentra la antigua Antikaria romana, expectante, vigilante, observante de cuantos milenarios caminantes han pasado junto a sus blancas casas de un lado a otro.
Uno de esos viajeros centenarios he sido yo. Cuántas veces he bordeado sus muros camino de otro lugar. Hoy, sin embargo, mi destino eran sus calles. Allí he llegado, en este turismo exprés veraniego que parece terminar con la vuelta al trabajo y que dará lugar a otro senderismo, corto pero intenso, de cortés visita a las muchas tabernas que jalonan los escasos metros desde el Inca Garcilaso a mi casa. Porque, como dice La caja de Pandora, "soy la veleta ansiosa de ese suave movimiento que el aire provoca, soplando al lugar que se tercie en cualquier momento".

miércoles, 25 de agosto de 2010

Fausto


Fausto, la obra de Johann Wolfang von Goethe, es el libro que estoy ahora tratando de leer. Y uso el verbo tratar porque el libro se las trae. No sólo por ser dialogado, al estilo de La Celestina, más para ser leído que representado, sino por la densidad de sus textos, su estilo recargado, su contenido complejo. Se precisan momentos de tranquilidad interior y exterior, a ser posible con el sueño bien saciado, para dedicarse a su lectura. Hay que añadir a eso dosis de paciencia para volver atrás en lo leído cuantas veces haga falta y pararse a reflexionar sobre el significado de los párrafos.
Aunque aún voy por la mitad de la novela, la experiencia parece que vale la pena. Las andanzas de Fausto y Mefistóteles, el pacto con el diablo para superar la insatisfacción por el conocimiento no adquirido, por el poder no obtenido y por las pasiones no saciadas dan para profundas y sesudas meditaciones. Cuando termine la lectura de la obra intentaré plasmar alguna de ellas en este blog, o hablar de Mefistóteles, todo un personaje, uno de los príncipes del infierno, subordinado a Satanás, su capturador de almas para más señas.

lunes, 23 de agosto de 2010

La creación


Dice el folleto turístico informativo que reparten en el centro de recepción de visitantes de la ciudad que "Carmona tiene la peculiaridad de sintetizar en sus edificaciones la historia de un territorio, la historia de Andalucía". Desde la Edad del Cobre, pasando por la del Bronce, los tartesos, fenicios, cartagineses, romanos, visigodos, árabes y cristianos, desde la Edad Media hasta el siglo XXI, con sus más y sus menos no siempre resueltos dialogando. Todas esas culturas han dejado su huella en Carmona. Y quizás el edificio que mejor lo simboliza es la Puerta de Sevilla. Establecido su origen en el siglo IX antes de Cristo, se han encontrado restos arqueológicos datados entre los siglos XIV y XII antes de Cristo, en los años 70 del pasado siglo se realizaron las últimas restauraciones y, a día de hoy, un enorme andamiaje metálico en uno de sus frontales demuestra que sigue manteniéndose y actualizándose, algo que no ha dejado de suceder en su más que milenaria historia.
Cuando hace más de tres mil años se empezó a construir su primigenia expresión, ya estaba allí el bar que se puede ver en frente.
Cuentan que Andalucía se creó a partir de un bar, hace muchos siglos. Los hombres empezaron a parar a tomarse una cerveza bien fría (Cruzcampo de grifo en buena parte del territorio), aumentando poco a poco la clientela y el tiempo allí pasado. Ante esta circunstancia, las mujeres e hijos decidieron trasladarse a vivir a las cercanías del bar. Este crecimiento de la población hizo necesaria la creación de tiendas y escuelas, lo que conllevó más habitantes y otros negocios imprescindibles para dar respuesta a las necesidades de esas gentes. Al poco, alrededor del bar había crecido una ciudad, una sociedad y una cultura. Carmona, como bien indica el folleto informativo, también sintetiza esa parte de la historia de Andalucía: la de su creación.

domingo, 22 de agosto de 2010

Pequeñeces


Dice el refrán que a quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos. Buen tipo ese diablo, mucho mejor que el tal dios si es así. Refranes aparte, me quedo con mis tres pequeños. Dicen que caros me saldrán, pero porque me apetecerá. ¿Qué mejor dinero gastado que en ellos? Me va cayendo bien ese ángel caído, llámese como se llame; Mefistóteles es ahora en mis lecturas.

viernes, 20 de agosto de 2010

Tardes de agosto


Mes de agosto, tardes de casilla, de piscina, de cerveza, de charla y de muchas cartas: mus, comemierda o culo (según el lugar), tute cabrón y pocha a raudales, desde bastante antes de que los chicos de oro de la ÑBA la pusieran de moda. Es la tradición desde hace muchos años, que se van notando también, claro está.
En aquellos tiempos de feliz desocupación, cuando todos estábamos en Montilla, casi no cabíamos en la piscina y nos daban las noches. Afortunadamente, los caminos de la vida nos han ido llevando por trabajos y lugares diferentes para mejor, aunque nos veamos menos. Se echa de menos al cocodrilo y sus Heineken piscineras, el gazpacho que John Wayne no sería capaz de beberse, las rubias charlas de toalla tomando el sol, las nocturnas celebraciones del orgullo gay de pluma y piscina, los psicólogos y comemierda de color de rosa, los maullidos de cabezas de gamba, el paso de las Perseidas...
Pasan los años, nos vemos menos, pero al menos se mantienen algunas tradiciones: las cartas en la casilla son más que un juego, no se apuesta, nunca hubo ni habrá dinero de por medio, sólo nos jugamos el honor, el humillar al que pierde. Y la próxima partida de pocha ya está señalada con letras púrpuras y en mayúsculas. Los nuevos tiempos y los blogs, además, contribuyen a alimentar el pique; alguien va a machacar a alguien.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Ahora sí

Esta vez sí tengo pruebas gráficas que atestiguan mi paso por Úbeda. Me he limitado a andurrear por el casco histórico, hacer fotos y no darle a ningún otro botón de la cámara. Siempre pendiente, además, de si, por un casual, aparecía el mensaje "delete all?", decir que no.
Por cierto, qué me gusta un octógono, sobre todo si aparece en una fuente. Proporción cordobesa al poder.

lunes, 16 de agosto de 2010

Naturaleza pagana

Celebramos el nacimiento de Cristo durante el solsticio de invierno, su pasión, muerte y resurrección en la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera, la noche de San Juan es la más corta del año, la Mezquita y Catedral de Córdoba se asienta sobre una antigua basílica visigoda que a su vez lo hizo sobre algún templo romano, los santuarios suelen estar en destacados parajes naturales. ¿Sería lo mismo El Rocío sin Doñana? ¿Hasta qué punto su espiritualidad parte de la marisma que lo rodea y casi lo baña? Pasan los siglos, avanzan las religiones, la ciencia y el conocimiento, pero al final, en nuestro más profundo y místico interior, seguimos en el mismo lugar, maravillados por la naturaleza e inventándonos excusas para glorificarla y deificarla.


sábado, 14 de agosto de 2010

Lágrimas de San Lorenzo


Cada día es más complicado disfrutar de este maravilloso espectáculo que son las Perseidas por culpa de la contaminación lumínica de nuestros cielos nocturnos. A los urbanitas como yo nos impresiona descubrir el firmamento en un alejado rincón a oscuras, los miles de puntos que nos hacen comprender nuestra insignificancia en el universo, acostumbrados a distinguir a duras penas dos o tres planetas más brillantes en nuestras noches de ciudad. Observar esta lluvia de estrellas a 3000 metros de altura, al pie del Mulhacén, o en una perdida cala en los acantilados de Maro son dos de los momentos más impresionantes que he podido contemplar en vivo.
Todos los años, cuando llegan estas fechas, la Tierra, en su órbita alrededor del Sol, atraviesa la cola del cometa 109P/Swift-Tuttle. Las partículas que la forman, al interaccionar con nuestra atmósfera, forman esa lluvia de estrellas que conocemos desde la Edad Media como "lágrimas de San Lorenzo", cuyo santo se conmemora el 10 de agosto, y que hacían pensar a aquellas gentes medievales en su llanto cuando fue quemado en una parrilla durante su martirio. Su otro nombre, Perseidas, proviene del hecho de que aparecen en el firmamento sobre la constelación de Perseo.
Tan espectacular fenómeno de la naturaleza nos hace reflexionar cada mediados de agosto sobre la protección de nuestros cielos nocturnos y sobre la belleza de nuestro firmamento, de su observación y de nuestro desconocimiento del mismo. También nos hace caer en el tópico de pedir un deseo cuando vemos pasar una estrella fugaz. Pero eso no se cuenta, no se lo digas a nadie, es el secreto de las tortugas.

jueves, 12 de agosto de 2010

Nos vemos en los bares


En cualquier lugar donde haya un bar existe la posibilidad, no muy remota, de encontrarse con alguien de Montilla.
Día de turismo exprés, café mañanero previo para despejarse y para seleccionar posibles destinos que visitar. Me subo en mi Clio sin decidir aún hacia dónde ir y llego a la primera bifurcación, ¿izquierda o derecha? Pregunta de fácil respuesta: izquierda, siempre a la izquierda. Así que elijo Ronda. Plaza del Ayuntamiento, Iglesia del Espíritu Santo, murallas y baños árabes, puente viejo, jardines de Cuenca, plaza de toros, jardines de Blas Infante, puente nuevo y callejear por las estrechas, blancas y tranquilas calles del casco antiguo de Ronda. Me dirijo hacia el aparcamiento dispuesto a tomar una fresca bebida isotónica de cebada que me rehidrate antes de conducir hacia mi casa. Al final de una cuesta, acalorado, creo oír mi nombre. ¿En Ronda? ¿Quién me conoce allí? ¿Será efecto de las altas temperaturas y la falta de líquido elemento? ¿Estaré empezando a alucinar? ¿Habrá elefantes de color rosa volando?
Miro en dirección al sonido, veo un bar con una pequeña terracita y en una de sus mesas encuentro a dos paisanos y amigos de toda la vida. ¿Cerveza, un bar, Ronda, gente de Montilla? ¿El mundo es un pañuelo? No. Simplemente, hay montillanos en todas partes, en especial alrededor de una taberna.

miércoles, 11 de agosto de 2010

11 años... y cómo hemos cambiado



Esos son los años que hace, tal día como hoy, que se constituyó la Asociación Cultural Audiovisual y Cineforum Forajidos en la Casa del Inca, a eso de las 10 de la noche o así. La idea surgió de la iniciativa que un grupo de personas seguíamos desde unos dos años atrás, ver películas en ese mismo lugar y comentarlas cuando finalizaban. A partir de ahí, decidimos que mejor si le dábamos algún tipo de forma a esa inquietud y nos asociamos.
El nombre para el colectivo se nos ocurrió pronto: el título de la primera película que vimos en nuestro cineforum, "Forajidos", una cinta de cine negro dirigida en 1946 por Robert Siodmak, protagonizada por Burt Lancaster y Ava Gardner y basada en un relato de Ernest Hemingway. El segundo film que pusimos en aquel ciclo, "Brigada 21", junto al hecho de que 21 fuimos los socios fundadores ese 11 de agosto de 1999, nos sirvió para darle nombre a nuestra revista.
A lo largo de estos once años hemos continuado con la publicación de ese fanzine, hemos superado las 200 películas en el cineforum, hemos contado con la presencia de personajes como Juan Antonio Bardem, Antonio Pérez, Antonio Meliveo, Juan Luis Galiardo, Juan Diego, Lucina Gil, Fernando Tejero, María Barranco, Pilar Távora o Antonio Zurera. Sirva como reflejo de nuestra actividad el siguiente montaje, realizado hace un año, con motivo de nuestro décimo aniversario.

martes, 10 de agosto de 2010

Turismo exprés


Así es como llamo yo a una forma propia de hacer turismo de media jornada. De ir y venir en el día a lugares con encanto, con la cámara al bolsillo, un café antisueño antes de coger el coche, calzado cómodo y la camiseta de sudar, la que se pega a la espalda con la agradable sensación que deja el sudor del calor seco, ése que tan bien quitan una cerveza fría y otra segunda para asegurarse.
Ante la inmensidad de las vacaciones y el acecho de una mañana de sofá viendo documentales en la tele, me lanzo a estos safaris culturales, fotográficos y musicales (en el loro del coche). El turismo exprés tiene la ventaja de que se puede improvisar en cinco minutos; no necesita apenas preparativos. En todo caso, una llamada telefónica por si alguien se anima a acompañar. Tiene el inconveniente de la brevedad, más llevadera con una buena banda sonora para el viaje.
Por aquello de esa improvisación e inmediatez, es aconsejable visitar lugares medianamente conocidos de antemano, para no perder tiempo en búsquedas y preguntas e ir más directo al grano. Hoy me he levantado con ganas de ver Sevilla. Algo rapidito: Alcázar, Catedral y Giralda, plaza del Salvador y Reina Mercedes con la Facultad de Física.
Dar una vuelta por el centro de Sevilla, subir a la Giralda, admirar el arte mudéjar del Alcázar y empequeñecerse ante la inmensidad gótica de la Catedral siempre es placentero. Pero la parte del viaje de hoy que más me ha llegado ha sido el paseo por Reina Mercedes. Tras muchos años sin ir por allí, recorrer de nuevo sus soportales, el campus universitario, mi Facultad de Física, llegar hasta el número 65 y comprobar que siguen el mismo portal, el bar de las Rías Bajas, la copistería y la tienda de Lara al lado, el Rincón de Manolo a la vuelta de la esquina, el Bar Parada con una mano de pintura y la tienda de alimentación de Benito enfrente, ha sido una experiencia emocionante. Revivir cinco años en treinta minutos con el colofón de una cerveza fría junto a la cervecería Cancún, que sigue abierta. Mi reflejo en los escaparates, con más kilos y más canas, me ha devuelto a la realidad y al frescor del aire acondicionado de mi Clio que, hoy sí, se ha portado como un campeón.


lunes, 9 de agosto de 2010

500


500, no 300 como los espartanos aquellos de las Termópilas. Ese es el número de entradas que llevo con ésta en el blog. Desde un lejano octubre de 2007, cuando decidí cambiar el fotolog por el blogger. Ha habido meses en que apenas he escrito, o lo he hecho de la pecoliga, eventos de asociaciones y poco más. Ha habido otros en que he escrito casi a diario porque el cuerpo me lo pedía.
Películas, música, Héroes, críticas literarias, lugares, vivencias, institutos, excursiones, gentes, gambas, cerveza y vino, entradas con dedicatoria pública o secreta... Todo eso ha aparecido por este blog a lo largo de estos casi tres años. También, de vez en cuando, reflexiones camachuelísticas más personales, como cuando empezó, o últimamente, que generan preguntas tanto dentro como fuera del blog que hacen que vuelva a entradas más "neutras", como ésta.
En casi tres años, he sacado en conclusión la utilidad múltiple de los blogs, al menos para mí: desahogarnos escribiendo, conocer a otra gente, hacer partícipes a otros de nuestras inquietudes, dar publicidad a aquello que nos interesa, abrir nuestros sentimientos del tipo que sean... La contrapartida de todo esto es que puede ocurrir que te acaben conociendo mejor de lo que crees o esperas. Y eso, en mi caso, es algo que siempre me ha dado un poco de miedo. Aún así, me comprometo a seguir rellenando este blog con mis reflexiones, unas veces más íntimas, otras más frikis; más culturales o más chabacanas; más generales o más particulares. Pero siempre camachuelísticas.

domingo, 8 de agosto de 2010

El día en que mi Clio me dejó tirado


Una mañana más, me decidía a hacer algo de turismo express con mi cámara al bolsillo y la retina presta. Lugares cercanos, atractivos de visitar, de los que no pasan desapercibidos, con personalidad propia. Me subí a mi Clio, le di al contacto, un cuarto de depósito, "metemos la primera, en el loro Deep Purple, chirrían las cuatro ruedas. Vamos marcando el paso. Vamos rompiendo el hielo. No hacemos ni puto caso de las señales del cielo" y a tirar millas. Hoy iba a tocar la ermita de la Virgen de la Sierra, en Cabra.
Kilómetros de autovía. Lucena, Cabra. Carretera convencional hacia Priego de Córdoba. Cruce de Los Pelaos y hacia la cumbre. Paisaje árido, lunar. Carretera que se retuerce bajo el sol de agosto que empieza ya a derretir los nombres de decenas de ciclistas que aparecen pintados en el asfalto. Como un esforzado de la ruta más, mi Clio aprieta los dientes, sube a golpe de riñón en las rectas, se pone en pie en los virajes, yo lo animo en las pendientes duras. Como a tantos pedaleadores en estas cuestas, lo pilla el tío del mazo y comienza a venirse abajo, a quedarse sin fuerzas. La pájara es monumental y a un kilómetro de la cima se queda parado, me deja tirado en una estrecha recta en la que apenas queda sitio para que pase otro coche por su lado. "Trata de arrancarlo, trata de arrancarlo, por dios", escuchaba en mi mente, pero no había manera. Habrá que tirar de teléfono móvil y llamar a la caballería, pero no tengo cobertura. Me avalanzo sobre el primer conductor que pasa y consigo que me suba hasta la ermita, con su bosque de antenas de telefonía. Allí por fin puedo comunicarme con mi particular "servicio de atención en carretera"; tres síntomas rápidamente expresados, dos preguntas concretas y ya está hecho el diagnóstico. Ahora sólo queda esperar que llegue el rescate mientras disfruto de las vistas y el paisaje.
El día en que mi Clio me dejó tirado renegué de él, me dije de cambiarlo por algún otro con nombre más pomposo. Al final resulta, como ocurre con los ciclistas, que no te puedes olvidar de avituallarte. Que si llevas un cuarto del depósito lleno en unas pendientes como las de esta montaña, la gravedad, que tiene la testaruda costumbre de tirar de todo hacia abajo, te echa el gasoil hacia atrás y deja de llegar al motor. Y mi Clio se para, maldito, porque he sido yo quien lo ha dejado tirado a él. Suerte que al cabo de una hora y poco, llegó la caballería al rescate con un bidón de 10 litros, raudo a arrancar el coche.
Y es que, quien tiene un padre mecánico, tiene un tesoro.

sábado, 7 de agosto de 2010

Fisión y fusión


6 y 9 de agosto de 1945. Hace 65 años. Hiroshima y Nagasaki. Little boy y Fat man. Las dos únicas bombas atómicas lanzadas sobre ciudades. La carrera científica entre estadounidenses y alemanes para conseguirlas es todo un episodio de la historia. Al final, fue el Proyecto Manhattan liderado por los norteamericanos el que se llevó el gato al agua y puso el punto final a la Segunda Guerra Mundial con la rendición de Japón el 15 de agosto de 1945.
Tanto Little boy como Fat man son bombas de fisión que usan como combustible, respectivamente, uranio 235 y plutonio, dos isótopos radiactivos formados por núcleos atómicos muy grandes e inestables, en los que hay una enorme cantidad de protones y neutrones unidos débilmente por la fuerza nuclear fuerte, que apenas alcanza para vencer a la fuerza de repulsión que se produce entre los protones, todos ellos con carga eléctrica positiva.
Cuando un núcleo tan grande e inestable es mínimamente alterado, se rompe en dos partes casi iguales y libera gran cantidad de energía. A eso se llama fisión, y es el proceso que, de forma descontrolada, se da en bombas como las mencionadas.
En 1952, también los estadounidenses probaron en un atolón de las Islas Marshall la primera bomba de fusión o de hidrógeno. En este caso, el funcionamiento es el opuesto; producir una reacción nuclear descontrolada en la que dos núcleos atómicos pequeños se unen para formar otro más grande y liberar gran cantidad de energía. A este proceso se le llama fusión.
Afortunadamente, la fisión y la fusión tienen otros usos más civilizados cuando se realizan de forma controlada. Las centrales nucleares o los reactores nucleares producen energía mediante fisión. El Sol, fuente de toda la vida en la Tierra, es un enorme reactor de fusión. Las centrales nucleares de fusión, el día que la tecnología consiga hacerlas posibles, serán aparentemente la solución a los problemas energéticos de nuestra sociedad: una fuente de energía inagotable y limpia.
Como todos los avances científicos que han tenido lugar en la historia de la humanidad, su aprovechamiento no siempre ha sido beneficioso. Pero no por eso tenemos que denostar el conocimiento y el descubrimiento, sino más bien su mal uso. Por eso, prefiero quedarme con lo positivo de la fisión y la fusión nucleares, no olvidar Hiroshima y Nagasaki para que no vuelvan a ocurrir y pedir, como el Secretario General de las Naciones Unidas, la destrucción de todas las armas atómicas para que otro Enola Gay no vuelva a volar con sus tripas cargadas de muerte y horror.

viernes, 6 de agosto de 2010

Colmenas de hormigón


Hormigueros humanos, colmenas de hormigón. No es que la playa no me guste. Me gusta la belleza. Y encontrar en nuestras costas un lugar bonito es cada vez más difícil. Desde Málaga hasta Manilva se puede ir sin dejar de ver un ladrillo a ambos lados de la carretera en cada kilómetro. Un continuo de cemento y asfalto. Casas colgadas en la montaña, arena donde no se puede pinchar una sombrilla, mar comido de basura.
No lo puedo evitar cada vez que voy a la Costa del Sol. La mirada se me va hacia las sierras y el volante del coche también. A conocer esos pueblecitos blancos allí colgados. Donde aún no ha llegado la especulación inmobiliaria. Con sus gentes sencillas, con sus calles estrechas, empinadas y empedradas, con sus castillos coronándolo todo.
Me quedo con la montaña porque no está masificada y aún sigue siendo bella. Pero por encima de todo, me quedo con mis piedras. Donde haya una ruina, un monumento antiguo y una taberna al lado, allí estaré yo. A pesar de Los Chichos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

El péndulo de Foucault


En 1851, el físico francés León Foucault demostró en el Panteón de París la rotación de la Tierra en torno a su eje y el efecto Coriolis. Para ello usó un péndulo de 70 metros de longitud en cuyo extremo suspendió una masa de 28 kilos, y que colgó de la cúpula del monumento.
Cualquier péndulo al oscilar, y éste también, lo hace siempre en un plano fijo, que no se mueve. El problema viene cuando los observadores que vemos ese péndulo oscilar sí nos movemos, ya que estamos sobre la Tierra, que no está precisamente quieta y gira sobre sí misma. Como somos así de egocéntricos, nos resulta más sencillo pensar que nosotros estamos quietos y que es el péndulo el que no lo está; igual que cuando decimos que es el Sol el que se mueve en torno a la Tierra porque vemos el cielo quieto.
En definitiva, todo es del color del cristal con el que se mira, del lado de la puerta del lavabo en que nos encontremos y del estado de movimiento del observador. ¿Somos nosotros quienes estamos quietos y el resto del universo el que se mueve, ocurre al contrario o todo está en movimiento y nada quieto? Ya lo explicó Einstein. Por lo pronto, me conformaré con creer que mañana volverá a salir el Sol por oriente.
Por cierto, hay una novela de Umberto Eco con este mismo título de la entrada. No la recomiendo. Y en el Parque de las Ciencias de Granada se puede ver un estupendo ejemplo de péndulo de Foucault.

martes, 3 de agosto de 2010

Tres culturas


Tres culturas, tres religiones, tres dioses que son el mismo, el de Abraham. O eso dicen los libros sagrados. Y en lugar de fijarnos en lo que nos une, en lo que nos acerca, nos fijamos en la diferencia, minúscula, insignificante, para matarnos los unos a los otros. Siglos de historia lo demuestran. Me quedo con la canción de Jorge Drexler.



lunes, 2 de agosto de 2010

El principio de incertidumbre

En 1927, Werner Heisenberg postuló el principio de incertidumbre, una de las bases de la mecánica cuántica. En él viene a decir, a grandes rasgos, que es imposible conocer con exactitud absoluta y a la misma vez la posición y la velocidad de una partícula microscópica como el electrón, ya que para determinar alguna de ellas hemos de interaccionar con la partícula de alguna manera, y esa interacción supondría una alteración de su posición o de su velocidad.
O sea, que si interactuamos con la partícula, modificamos su estado; y si no queremos modificarlo, no hay interacción y no nos enteramos de dónde está o cómo se mueve. Física y metafísica, porque también se puede trasladar filosóficamente a la vida cotidiana.


domingo, 1 de agosto de 2010

Jornada de irreflexión


Se acabó la cata. Parece que hay resaca y que va a durar tiempo. Ahora toca reflexionar, meditar y desconectar. Por completo quizás. ¡Qué malas son las resacas cuando no son de cerveza!

Revistero

Ahí van las dos últimas revistas perruna y forajida.