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miércoles, 4 de agosto de 2010

El péndulo de Foucault


En 1851, el físico francés León Foucault demostró en el Panteón de París la rotación de la Tierra en torno a su eje y el efecto Coriolis. Para ello usó un péndulo de 70 metros de longitud en cuyo extremo suspendió una masa de 28 kilos, y que colgó de la cúpula del monumento.
Cualquier péndulo al oscilar, y éste también, lo hace siempre en un plano fijo, que no se mueve. El problema viene cuando los observadores que vemos ese péndulo oscilar sí nos movemos, ya que estamos sobre la Tierra, que no está precisamente quieta y gira sobre sí misma. Como somos así de egocéntricos, nos resulta más sencillo pensar que nosotros estamos quietos y que es el péndulo el que no lo está; igual que cuando decimos que es el Sol el que se mueve en torno a la Tierra porque vemos el cielo quieto.
En definitiva, todo es del color del cristal con el que se mira, del lado de la puerta del lavabo en que nos encontremos y del estado de movimiento del observador. ¿Somos nosotros quienes estamos quietos y el resto del universo el que se mueve, ocurre al contrario o todo está en movimiento y nada quieto? Ya lo explicó Einstein. Por lo pronto, me conformaré con creer que mañana volverá a salir el Sol por oriente.
Por cierto, hay una novela de Umberto Eco con este mismo título de la entrada. No la recomiendo. Y en el Parque de las Ciencias de Granada se puede ver un estupendo ejemplo de péndulo de Foucault.

3 comentarios:

Laurita dijo...

Interesante descripción. Los que somos de letras no nos enteramos de estas cosas si no nos las explican de forma tan amena. El péndulo del Parque de las Ciencias sí que lo he visto, pero fíjate que no me acordaba de lo que se intentaba demostrar con él.

Un saludo.

ciudadanomane dijo...

ummmm, interesante.
destacar la aplicación de la fuerza de Coriolis en la predicción meteorológica y el estudio de sus influencias en climatología.

Nanete dijo...

"No la recomiendo" jaja me ha hecho reír, he podido estar en el parque de las ciencias de granada y el péndulo me impresionó aun que no llegué a entenderlo. Llevo un buen rato leyendo tus entradas y te mereces que te siga y que te una a mi lista de blogs. Hasta otra.