Adsense Título

lunes, 15 de septiembre de 2008

Iglesias fernandinas

No hay nada mejor para cultivar el espíritu y culturizarse que un buen paseo por Córdoba, por su casco antiguo. De paso, resulta saludable ya que andamos bastante y realizamos ejercicio. Además, hay que sumar el efecto beneficioso que tiene para el ánimo al ir admirando a la cantidad de cordobesas guapas que te encuentras por el camino. Por último, añadir que te deja el cuerpo tonificado para meterte en una taberna a tapear con más tranquilidad de conciencia; pero bueno, de esto ya hablé en mi anterior entrada.
Hoy quería centrarme en la parte más artística, cultural, espiritual y religiosa del viaje: las iglesias fernandinas. San Nicolás de la Villa, San Miguel, San Pablo, San Andrés, San Lorenzo, Juramento de San Rafael y San Pedro fueron las que vimos. Quedan más, por supuesto, pero esas las dejamos para otro día. Para quien quiera saber más sobre ellas, transcribo lo que aparece en la web www.turismodecordoba.org
Se denominan Iglesias Fernandinas a un conjunto de construcciones religiosas mandadas edificar por el rey Fernando III el Santo tras la conquista de Córdoba en 1236. La imposición de muchas de ellas sobre mezquitas previas, muestra una clara disposición para erradicar la influencia islámica, tan patente en la ciudad, así como para repoblar algunas zonas con súbditos cristianos.
Fernando III proyectó catorce collaciones o barrios parroquiales, siete en la Axerquía y siete en la antigua Medina, llamada desde entonces Villa. Se trata de edificios en los que un marcado aire románico se entrelaza con el gótico y el mudéjar. Las características fundamentales de estas construcciones son las siguientes:
  • Se asientan sobre construcciones previas (mezquitas de barrio).
  • Los muros son todos de piedra y los sillares colocados a soga y tizón.
  • Plantas de tres naves, con ábsides abovedados y nervios longitudinales.
  • El esquema interno se hace patente en la disposición exterior.
  • Se cubrían con artesonado.
  • Suelen tener puertas laterales.
  • Muchas de ellas se decoran al exterior con un rosetón.
  • La torre de campanas se edifica sobre el alminar previo, conservándose del medievo la parte inferior del mismo. Normalmente los cuerpos superiores pertenecen a épocas posteriores.
  • En casi todas, las intervenciones barrocas son de gran importancia, alterando su fisonomía medieval, incluso ocultándola en algunos casos.

1 comentario:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pues ya la verdad... yo no vi a ningún Fernando! Y sin pasar por las tabernas, que podía haber cisto doble.